Para nadie resulta ajena la clásica escena de película, donde posterior al paneo de la cámara podemos admirar el restaurante y de manera súbita; alguno de los comensales comienza a asfixiarse. Y aunque pareciera que esto es poco común, está descrito que el 32% de los accidentes que suceden en el hogar corresponden a un atragantamiento. 

Desde los bebés hasta los ancianos, nadie queda exento de los accidentes; los cuales simplemente son la resultante de una serie de eventos desafortunados y sobre los cuales; por si fuera poco, carecemos de control. 

A pesar de lo anterior es importante conocer que el verdadero desenlace de los accidentes sí depende, en la mayoría de las ocasiones, de cómo nos enfrentemos a ellos. Por lo que resulta fundamental hacer de conocimiento de la sociedad yucateca, una serie de sencillos pasos reconocidos a nivel mundial como la "Maniobra de Heimlich", y cuyo único objetivo es el despejar la vía aérea de aquella persona que se está atragantando. 

Por lo general y de manera casi inconsciente, cuando persona siente que se está atragantando, se lleva ambas manos a la garganta en señal de auxilio, acción que siempre da a conocer a los acompañantes de la situación de peligro.

En caso de que el objeto que se encuentra obstruyendo la vía aérea sea pequeño, la persona podrá recibir cierta oxigenación, la cual generalmente se encontrará acompañada por un ruido o quejido, por lo que podemos asumir que la obstrucción es parcial; aunque no por ello, menos peligrosa. Si por otra parte la obstrucción es total, no percibiremos ruido alguno, la piel del rostro adquirirá un tono pálido y luego azulado y en el lapso de un minuto la persona perderá el conocimiento.   

 La manera correcta de ayudar es colocarnos frente a la persona en peligro y verificar que efectivamente se está atragantando. Después de cerciorarnos, nos colocaremos a espaldas de ella y la rodearemos con nuestros brazos, pasando por debajo de sus axilas y a nivel de la cintura. Localizaremos el ombligo y partiendo de él, tomaremos la medida de una mano sobre el mismo, lugar donde colocaremos nuestra mano dominante en forma de puño. La otra mano cubrirá la anterior y con el impulso de ambas, procederemos a ejercer una fuerza moderada en dirección posterior y superior, dibujando una U desde nuestras manos hasta la espalda de la persona a la que le prestamos ayuda. Continuaremos repitiendo el movimiento anterior hasta que sucedan dos cosas: o que la persona expulse el objeto o bien, que como se mencionó con anterioridad, pierda el conocimiento. 

Esta maniobra debe ser ejecutada en personas mayores de 12 años en adelante; otros grupos como los bebés y las personas embarazadas requieren modificaciones en la técnica propias a sus características. 

El éxito de esta maniobra depende en primera instancia de que sea conocida por la población, posterior de la rapidez con la cual sea aplicada y muy importante, de la serenidad con la cual nos desenvolvamos ante una situación de emergencia. 

Conoce como se aplica en maniobra en bebés y embarazadas en próximas entregas. 

Dra. Yeusví Maley Flores Cazola

Facebook, YouTube, Instagram y Twitter @DraYeusviFlores

Email drayeusviflores@gmail.com

Página web www.drayeusviflores.com


También te podría interesar

Video Blog Destacado


Auto exploración mamaria